
No escribo hace rato.
Porque estoy bien centrada en mi doctorado, en mi mudanza, en mi deseo de no perder la lucidez.
Pero, a quien le encanta escribir y lo ve casi como una terapia o por lo menos como un desahogo silencioso pero potente a la vista de tus pensamientos que se convierten en letras, siempre llega el momento de poner los dedos sobre una tecla. Ha empezado un mes que normalmente se dedica a las vacaciones, en mi caso, los días serán destinados, y con ganas de hacerlo, a seguir con la consulta atenta y puntual de todo lo que abra ulteriores caminos de interpretación a mi tesis doctoral sobre la ecléctica Remedios Varo.El recorrido es académico mas continuo pensando que la divulgación de lo que cada día tengo el privilegio de estudiar sería un instrumento eficaz a nivel educativo y literario. Está claro que mi amada profesión de docente es la que influencia esa idea, que podría parecer casi presumida, pero no es ese el punto. A quienes tendrá el tiempo y el placer de leer estas palabras, quiero dedicar unos pensamientos de una mujer valiente, pintora extraordinaria catalana naturalizada mexicana, una mujer libre que escribía algo que me resulta tan actual…
Tengo grandes esperanzas que lleguemos a comprendernos, precisamente por no conocernos, porque así podemos dirigirnos el uno al otro con entera libertad sin la censura que interviene en las relaciones humanas, censura hecha del temor a que nos crean dementes, del deseo de agrandar o del miedo a perder categorías, etc. , etc. Yo me encuentro completamente sola, no físicamente sino moralmente por la incomprensión total de las peligrosas personas que me rodean, peligrosamente contagiosas pues a cada momento puedo caer en la estúpida satisfacción de que están llenos y la placida y cruel indiferencia que tienen hacia las cosas verdaderas, pero cuando los veo tan sanos y rollizos tengo a veces envidia y la tentación de aceptar el reloj como árbitro de mis gestos, la tintorería y la peluquería como templos del bienestar humano y un controvertible 1952 como meta, fin y conquista definitiva.
Castells (2023) Remedios Varo. El tejido de los sueños. Sevilla: Renacimiento, p.115.
Agradeciendo siempre…me despido.
Con mucho amor y chispa,
Un abrazo.
Sarita.
Deja un comentario